Monitorización y mantenimiento de la eficiencia de transferencia de oxígeno
Para garantizar un rendimiento elevado y constante a lo largo del tiempo, es fundamental realizar un seguimiento periódico de los principales parámetros del sistema de aireación.
En el momento de la puesta en marcha de la instalación, se recomienda registrar el valor de la presión en la línea de aire, que representa un punto de referencia esencial para el control de la eficiencia operativa y debe verificarse de forma regular.
Un aumento de la presión respecto al valor inicial puede indicar la progresiva obstrucción de los poros de los difusores debido a incrustaciones. Cuando la presión supera los 100 mbar, es recomendable intervenir con operaciones de limpieza preventiva.
Una primera intervención consiste en insuflar aire a un caudal aproximado de dos veces el caudal máximo de operación, en ciclos cortos de unos 15 segundos, alternados con pausas de 15 segundos, repitiendo el ciclo tres veces consecutivas.
Al finalizar la operación, es necesario restablecer las condiciones normales de funcionamiento del sistema y volver a comprobar la presión: una reducción del valor inicial indica que el tratamiento ha sido efectivo.
En caso de incrustaciones más persistentes, es posible realizar lavados en línea durante el funcionamiento de la planta, utilizando soluciones ácidas específicas como ácido fórmico, ácido acético o ácido cítrico, seleccionadas en función del tipo de depósitos.
Para más información técnica o indicaciones operativas sobre el mantenimiento del sistema, nuestro equipo queda a su completa disposición.