Mantenimiento preventivo de difusores en tanques de depuración y oxigenación de aguas residuales

Mantenimiento preventivo de difusores en tanques de depuración y oxigenación de aguas residuales

Mantenimiento preventivo de difusores en tanques de depuración y oxigenación de aguas residuales

Para garantizar a lo largo del tiempo una alta eficiencia de los sistemas de aireación, es fundamental adoptar un programa de mantenimiento preventivo de los difusores, orientado a reducir el riesgo de fouling e incrustaciones y a mantener constantes las prestaciones de transferencia de oxígeno.

En caso de que los difusores no alcancen el caudal óptimo previsto durante un periodo prolongado, es posible intervenir mediante un sencillo procedimiento de limpieza preventiva por soplado de aire, utilizando un caudal equivalente a aproximadamente 2 veces el caudal máximo de operación (hasta 3 veces en el caso de los difusores Newair).

En presencia de altos contenidos de bicarbonato de calcio, o de sustancias orgánicas o inorgánicas que puedan generar fouling o incrustaciones superficiales, es posible realizar una limpieza química del sistema en funcionamiento.

Selección de la solución ácida

La elección del ácido depende del tipo de incrustación sospechada:

  • Depósitos orgánicos

  • Depósitos inorgánicos

Generalmente se utilizan ácidos débiles, como:

  • Ácido fórmico 85%

  • Ácido acético 80%

El ácido acético 80% es especialmente indicado para incrustaciones de naturaleza inorgánica, como sales de calcio o magnesio.

Procedimiento de limpieza química

Para lograr una eliminación eficaz de los depósitos, se recomienda seguir algunas buenas prácticas operativas:

  • El punto de inyección del ácido debe seleccionarse en una zona donde el aire procedente del soplante aún tenga una temperatura de aproximadamente 70°C, condición que favorece una mejor disolución y distribución del reactivo.

  • La dosificación indicativa es:

    • 30–50 mg/m² de superficie de aireación (área de difusión), o

    • 5–15 mg/ml para difusores tubulares

Frecuencia de intervención

En condiciones estándar, la limpieza preventiva suele ser suficiente una vez al mes, o cada vez que se observe un aumento significativo de la presión (>100 mbar).


Para más información técnica o soporte en la optimización de los procedimientos de mantenimiento, nuestro equipo técnico queda a su completa disposición.

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